Claves para cuidar conejos en la tienda de mascotas

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Una serie de recomendaciones sobre cómo cuidar conejos desde que el animal llega a la tienda hasta que un propietario lo adquiere y lo lleva a su nuevo hogar.

conejo

Yolanda Corral Bagüés
Asociación Nacional de Amigos del Conejo (ANAC)

Las tiendas de animales tienen la res­ponsabilidad de estos animales desde que llega el conejo a la tienda hasta su posterior compra. Generalmente, los criaderos mandan conejos demasiado jóvenes, lo que supone más cantidad de bajas o problemas, si bien es cierto que desde que a los piensos se les añaden coccidiostáticos las bajas son menores.

La mejor edad para la venta

Sin embargo, esto no quiere decir que los animales estén libres de problemas. La mejor edad para poner a la venta un gazapo es sobre los dos meses. Los cone­jos crecen muy rápido, así que para evitar que se hagan adultos esperando ser ven­didos, lo ideal sería hacer pedidos de me­nor cantidad y más frecuentes, e incluso hacer solamente pedidos por encargo. Si nuestra tienda se dedica únicamente a la venta de alimento y accesorios, podemos valorar la idea de ayudar a diversas pro­tectoras en la adopción de mascotas.

Tras la llegada a su nuevo hogar somos responsables del animal para el resto de su vida y debemos proporcionarles cuidados veterinarios, alimentación adecuada, tiem­po de ocio, limpieza, etc. Seamos conse­cuentes con que no son peluches: si no estamos dispuestos, o no podemos darles esos cuidados, mejor sería no tenerlos.

¿Cuáles son los puntos fundamentales para cuidar conejos?

Una vez que el conejo llega a la tien­da, lo alojaremos en un lugar agradable y seguro, lo más pronto posible. Tendre­mos especial cuidado con las corrientes de aire y cambios de temperatura, sobre todo en verano. Estos animales son muy delicados y aguantan mal el calor. Nos aseguraremos de que tenga agua limpia y heno (es esencial que el heno no falte en su dieta desde el primer día de llegada a la tienda) a su disposición durante todo el día, y también pondremos pienso en forma de pellets y de alto contenido en fibra. Así mismo, también podemos aña­dir algún juguete para que se entretenga.

Animales delicados

Antes de decidirnos por tener como mascota a un conejo hay que valorar el tipo de vida que tenemos. Un conejo, aun­que parezca lo contrario, no es la mascota ideal para un niño, y son animales delica­dos y asustadizos. La edad del niño es un punto a tener en cuenta: si son pequeños procuraremos estar presentes cuando in­teractúen e impediremos que los cojan; si son mayores, pueden ser responsables de ellos siempre y cuando aprendan a coger­los, sin miedo a que se produzcan lesio­nes tanto en el conejo como en el niño (mordiscos, arañazos, movimientos que hagan que al niño se le caiga, etc.).

Si tenemos otros animales domésticos, tendremos que plantearnos si la convi­vencia puede llegar a ser viable. El co­nejo tiene un instinto innato heredado de sus parientes salvajes, que son presas de toda clase de animales carnívoros. En caso de que decidamos llevar un conejo a una casa en la que haya perros o ga­tos, tendremos que disponer un tiempo de adaptación, incluso pensar que pue­de ser que nunca se acepten y tengan que estar separados, o que nunca po­drán estar sueltos a la vez en la misma habitación. Si se tiene un hurón es mejor no llevar un conejo a la casa si somos primerizos. En caso de cobayas y otros pequeños mamíferos no suele haber grandes problemas, pero habrá que in­formarse. El vuelo de los pájaros puede llegar a asustar a un conejo, ya que se trata de una presa en su estado salvaje.

comida conejo

Destructores

Si vivimos en una casa alquilada ten­dremos en cuenta que estos animales suelen ser destructores. No son roedo­res, pero disfrutan mordiendo molduras, rodapiés, paredes, cables, arañando el parqué, etc. El carácter del conejo pue­de cambiar al llegar a la adolescencia: un mimoso y dulce gazapo puede con­vertirse en un diablillo difícil de tratar. Conejos que hayan convivido juntos des­de gazapos pueden empezar a pelearse. Para decidir la clase de alojamiento del conejo en su nuevo hogar tendremos en cuenta varias opciones. El espacio del que disponemos y el tiempo que el co­nejo podrá disfrutar de libertad prima­rán a la hora de elegir.

Si somos afortunados y disponemos de bastante espacio, podemos optar por un parque; si nos decidimos por la jaula lo ideal sería que fuera de un metro de larga como mínimo, y donde el conejo se pueda poner de pie sin dificultad. Un ejemplar pequeño no significa que nece­site menos espacio: los conejos de raza enana suelen ser más movidos y ner­viosos que sus hermanos más grandes. Deberemos acondicionar el sitio donde hagan ejercicio, forrar cables, proteger muebles, etc.

Cita con el veterinario

Aunque el conejo ha estado controlado en una tienda, lo primero que se debe ha­cer es concertar una cita con un veterina­rio de exóticos. No todos los profesionales saben tratar conejos, y tendremos que sa­ber si en nuestra localidad hay veterinarios que los sepan tratar. Recomendamos un análisis de heces y, si el veterinario lo con­sidera necesario, una revacunación. Ellos nos darán las pautas de vacunación o revi­siones futuras que necesiten.

El heno, fundamental

La alimentación correcta de un conejo es primordial, gran parte de su salud de­pende de ello. El heno es fundamental, aporta la fibra tan necesaria para ellos y ayuda a desgastar sus dientes. Com­plementaremos su dieta con un poco de pienso de buena calidad y algunas ver­duras de hoja verde (hojas de zanahoria, acelga, borraja, canónigos, rúcula, etc.). Ocasionalmente podremos dar tomate, zanahorias, trocitos de fruta, etc.

Observación en los primeros días

Aunque muchos de estos animales llegan del criadero con dos vacu­nas, mixomatosis y hemorragia vírica, no significa que estén libres de otras enfermedades. Los observaremos a fondo, sobre todo durante los primeros días, ya que es cuando más estrés sufren. Si tuvieran diarrea, mocos, hongos, sarna, decaimiento, anorexia… al primer síntoma de en­fermedad, nos pondremos en contacto con un veterinario especialista en animales exóticos, ya que la rapidez de actuación puede salvarles la vida. No masificar es muy importante, sobre todo cuando los gazapos cumplan tres meses habrá que separarlos por sexos para evitar que se reproduzcan.

Enfermedades

Los conejos llegan a la madu­rez sexual muy pronto, las razas enanas incluso a los tres meses. Si queremos tener una pareja de distinto sexo será necesario esterilizarlos. Las conejas no es­terilizadas tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer de útero. Un estudio reveló que más del 80 % de las hembras enteras te­nían cáncer de útero antes de los 3 años, y este porcentaje de riesgo aumenta con la edad del animal. Las enfermedades más comunes son bola de pelo, có­licos, pasteurelosis, otitis, sarna, hongos, E. cunículi, coccidiosis, maloclusión dental y enfermeda­des reproductivas (si no están es­terilizados). Tendremos en cuenta que la vida media de un conejo es de unos 8 años, pero pueden llegar a vivir hasta 12 años.

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1 comentario

  1. Pingback: Lo que debes saber del conejo Rex - especiesPRO | publicación para comercios de animales de compañía

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