La labor silenciosa de dos agentes que protegen a los animales en Tavernes de la Valldigna: del rescate de un mastín abandonado a la reubicación de 46 ocas

📅 25/06/2026
"Colocábamos comida cerca de la jaula, pero los vecinos, con buena intención, también le daban de comer y, por lo tanto, no se acercaba". Así resume Silvia De Fez, agente de la Unidad de Bienestar Animal de la Policía Local de Tavernes de la Valldigna, la dificultad de uno de sus casos más recientes.

Silvia De Fez y Vicente Morcillo conforman un equipo de dos personas dedicado en exclusiva a la protección animal dentro del cuerpo policial de esta localidad valenciana. Hace unos días vivieron una intervención que, aunque parecía rutinaria al principio, se convirtió en una operación de varias semanas. Un perro macho, de unos 45 kilos y con características de mastín, deambulaba por el Camí Gandia y los alrededores de la Casa Verda. Las llamadas de los vecinos comenzaron a acumularse: hasta una decena en una sola tarde.

Los agentes activaron un dispositivo coordinado con el Centro de Acogida de Animales. Instalaron una jaula trampa y establecieron una pauta de alimentación para ganar la confianza del can. Sin embargo, el animal se mostraba extremadamente desconfiado. «Creemos que probablemente fue abandonado», señala De Fez. A pesar de los intentos, el mastín esquivaba el cebo porque los vecinos también le ofrecían comida por su cuenta, lo que frustraba el plan.

La clave llegó gracias a Kati e Isaac, dos residentes de la zona que decidieron colaborar activamente. «Tienen una parcela cercana y nos dijeron que podían atraerlo hasta allí para facilitar el rescate», explica la agente. Tras dos horas de maniobras cuidadosas, lograron colocarle una correa y trasladarlo al centro de acogida. Allí descubrieron que el animal carecía de microchip, lo que imposibilita localizar a su dueño. Si nadie lo reclama en un plazo de veinte días, el perro entrará en el programa de adopción.

Rescates singulares que van más allá del perro abandonado

Este caso destaca por su duración, pero no es el único que han afrontado De Fez y Morcillo. Gracias al uso de jaulas trampa especializadas y una estrecha colaboración con voluntarios, han logrado capturar animales en situaciones muy variadas. Entre las intervenciones más llamativas se encuentran:

El caso de las ocas fue especialmente complejo: «Nos alertaron de que era necesario retirarlas porque afectaban a otras especies. Llevamos a cabo una rutina de alimentación en varias fases durante varios meses. Finalmente, los ejemplares fueron repartidos entre distintas familias y ahora realizamos su seguimiento», recuerda De Fez. Para este tipo de rescates, contar con jaulas trampa profesionales resulta fundamental.

Colaboración durante la dana y reconocimiento ministerial

Ambos agentes también se desplazaron a la comarca de l''Horta durante las inundaciones provocadas por la dana, aunque tuvieron que regresar a Tavernes al poco tiempo porque las lluvias afectaron gravemente las zonas agrícolas del municipio. «A los pocos días, gran parte de los campos estaban inundados. Allí hay muchas casas de campo y tuvimos que ayudar en algunos rescates», relata De Fez. Esta labor ha sido reconocida recientemente por el Ministerio de Derechos Sociales en la séptima edición de los premios dedicados a la protección animal.

Mediación vecinal y concienciación sobre tenencia responsable

Uno de los ejes de su trabajo diario es la mediación entre vecinos y alimentadores de colonias felinas. Tavernes cuenta con cerca de treinta colonias controladas, y los agentes mantienen una comunicación constante con los voluntarios. De Fez recalca la importancia de «educar al vecino»: «Vamos a sus casas para ayudarles a mejorar el bienestar de los animales. Muchas veces creen que lo están haciendo bien, pero se equivocan». Insiste en que es un trabajo gratificante, aunque desearían disponer de más tiempo para dedicar a cada caso.

No obstante, existen límites claros. «Si nos encontramos con un caso alarmante, en el que los animales llegan incluso a comerse sus propios excrementos, ya no hay margen para el diálogo y debemos acudir a la vía judicial», advierte De Fez. Para estos supuestos, es esencial disponer de alimentos de calidad para perros en recuperación y otros recursos que faciliten la rehabilitación de los animales incautados.

La agente subraya el valor emocional de su profesión: «Duele ver animales maltratados, extremadamente delgados o en malas condiciones, pero después los ves con una nueva familia y todo cambia». Por eso, reivindica la creación de unidades especializadas como la suya: «Igual que ha ocurrido con otras áreas específicas dentro de los cuerpos policiales, vimos que había llegado el momento de implantar una unidad dedicada a la protección y el bienestar animal». Desde su experiencia, anima al resto de municipios a seguir el mismo camino y a invertir en correas resistentes para perros grandes y otros equipos que faciliten las intervenciones.

La labor silenciosa de dos agentes que protegen a los animales en Tavernes de la Valldigna: del rescate de un mastín abandonado a la reubicación de 46 ocas

Contenido original en https://www.levante-emv.com/safor/2026/06/25/policias-tavernes-valldigna-salvan-animales-131763583.html

Derechos de autor
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].


Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].