La prohibición de soltar ganado en Gorbea desata la indignación de los pastores locales

📅 09/07/2026

“Si esta situación no se revierte, en menos de una década la ganadería extensiva habrá desaparecido del Gorbea”. Con esta rotunda afirmación, Javier Campo, titular de una modesta explotación en Zeanuri, resume la angustia de todo un sector. Desde hace dos años, los ganaderos de los pueblos que rodean el macizo no pueden llevar a sus reses a los pastos comunales debido a lo que denominan el «plan de sanidad animal del Gorbea». Una medida que, según denuncian, ha generado pérdidas económicas “muy cuantiosas” y amenaza la viabilidad de sus negocios.

Todo arranca con unas pruebas realizadas el año pasado a dos toros de Orozko, que dieron positivo en tricomoniasis, una enfermedad de transmisión sexual en el ganado. El protocolo establece que, ante estos casos, se debe impedir que los animales pasten en libertad hasta confirmar la ausencia del parásito. Sin embargo, Campo y otros ganaderos del municipio, como Asier Urien, aseguran que “se saltaron el procedimiento: en vez de repetir el análisis, los enviaron directamente al matadero”. También critican que no se valorasen alternativas. “Si hay un foco en un establo, lo lógico es aislar a los animales de esa cuadra, ponerlos en cuarentena y hacer controles, pero prohibirlo a todos por igual nos perjudica de múltiples maneras”, señalan.

Dos frentes de pérdidas económicas

Los ganaderos detallan que los perjuicios se producen en dos áreas principales. Por un lado, el incremento del gasto en alimentación, al no poder dejar a vacas y toros en libertad para que se alimenten por sí mismos. “Antes compraba un solo camión de forraje al año; el ganado pastaba en la finca durante la primera siega y en primavera se soltaba en la montaña. Ahora, como el toro se come la hierba que debería segarse, tengo que comprar otro camión de forraje”, explica Campo. A su juicio, esto no solo afecta a la economía familiar, sino también al ecosistema del monte: “Los animales lo limpian de forma natural, comiendo y moviéndose; eso ya no ocurre”. Para quienes necesiten forraje de calidad para el ganado, esta situación supone un desembolso extra difícil de asumir.

Por otro lado, la inseminación artificial se ha convertido en un gasto forzoso. “En libertad, los toros montan a las vacas, nacen crías y el ciclo se mantiene solo; al tenerlas encerradas hay que comprar el semen”, explica Urien. Calcula que, solo por este concepto, pierde alrededor de 40.000 euros anuales. “Y eso que yo tengo otros animales y no tantas vacas; para otros compañeros la cifra es todavía mayor”, añade. Quienes deseen informarse sobre kits y equipos de inseminación artificial pueden encontrar opciones para optimizar este proceso.

El trasfondo: razas locales frente a intereses genéticos

Urien cree que el verdadero problema está en los intereses de otras asociaciones de ganaderos “muy avanzadas en genética”. “Nosotros criamos terreñas, una raza vasca en peligro de extinción que produce menos carne. Además, al ser tan rústica, responde peor a la inseminación artificial”, explica. “Lo que están consiguiendo es que se dejen de usar estas vacas y se opte por razas como la pirenaica o la limousin, cuyo semen tienen que comprar a esos mismos grupos”. Para preservar la biodiversidad ganadera, existen guías y manuales sobre razas autóctonas que ayudan a comprender su valor.

“Lo que están provocando es que no se utilicen estas vacas, sino otros tipos como la pirenaica o la limousin y les compremos el semen a ellos.” – Asier Urien

La versión de la Diputación Foral

Desde la Diputación defienden la gestión realizada respecto a la tricomonosis. “En esta enfermedad, hacer más de una prueba no busca confirmar el diagnóstico, sino aumentar las probabilidades de detectar más animales infectados”, sostienen. Los responsables forales explican que “un único test puede dar falsos negativos, pero si da positivo, queda demostrada la presencia del parásito”. También justifican el sacrificio argumentando que “en las hembras la dolencia desaparece a los tres meses, pero en los toros cualquier tratamiento resulta ineficaz”.

En cuanto a las dudas sobre la supervivencia de la ganadería extensiva, destacan que “su impulso es uno de nuestros principales ejes de acción”, pero que el mantenimiento del modelo “pasa por prevenir la propagación de enfermedades y proteger las explotaciones”. Sobre la prohibición de soltar reses en Gorbea, aclaran que es consecuencia de un plan “suscrito por los ayuntamientos y las asociaciones”, y que “la decisión final debe ser adoptada por los grupos de ganaderos implicados una vez analizados los riesgos de las alternativas”. Para quienes quieran conocer más sobre planes de sanidad animal para bovinos, existen recursos especializados disponibles.

La prohibición de soltar ganado en Gorbea desata la indignación de los pastores locales

Contenido original en https://www.elcorreo.com/bizkaia/nervion/ganaderos-denuncian-diputacion-prohibe-soltar-animales-gorbea-20260709080327-nt.html

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