La buena comunicación entre perros y gatos

0

La capacidad de un perro de relacionarse con otros seres en gran medida depende del material genético heredado de los padres y, sobre todo, del aprendizaje y la impronta en la fase de socialización.

Eva Dengra
Adiestradora Profesional. Titulada por la Escuela Andaluza de Adiestradores
www.adiestramientocaninogranada.com

Por impronta o troquelado (imprinting) se entiende el proceso por el cual un miembro de una especie dada adquiere preferencia por interactuar social o sexualmente con determinado tipo de individuos como consecuencia de la experiencia. Los primeros pasos de los perros durante sus encuentros con otros animales, bien sean de la misma especie o distinta, siguen unos esquemas de comportamiento relativamente estables.

Los perros se comunican entre sí mediante señales corporales, sonidos y olores químicos. En los encuentros entre animales cualquier movimiento del rabo, de las orejas o de otras partes del cuerpo y cualquier sonido que emita el otro animal se interpreta según un lenguaje canino. La posición de las orejas y la cola nos dice mucho acerca de su estado anímico. El encuentro de dos machos que se desconocen es como un ritual: se acercan el uno al otro con pasos airosos y con la cabeza y la cola erguidas. Los perros más inseguros se empequeñecen agazapándose y levemente echando las orejas hacia atrás, mantienen la cola apretada entre las patas y no dejan que otro perro les huela por detrás, en cambio un perro dominante (denominado Alfa) se agranda erizando el pelo de la nuca y el espinazo, se pone rígido y tenso y clava en su antagonista la mirada. La mirada fija suele ser señal de amenaza: si un dueño mira fijamente a su perro, por regla general el animal desviará la mirada y se mostrará sumiso.

Aquí es donde surge el problema con muchos animales. Hablar con lenguajes diferentes lleva en ocasiones a una mala interpretación de muchas señales. Esto puede derivar en reacciones agresivas.

Algunas claves para entender la comunicación en los perros Clic para tuitear

Comunicación con el gato

El perro y el gato muchas veces no pueden entenderse, entre otras cosas porque las señales emitidas entre ellos tienen distintos significados. Al acercarse un perro a un gato éste mirará fijamente al primero, así que el perro con la cola levantada verá que el gato no desvía la mirada y lo interpretará como una amenaza. Al mismo tiempo para el gato la amenaza vendrá de la posición de la cola y como consecuencia erizará el lomo para decirle al perro lo grande que es. Si el gato se queda quieto será muy raro que el perro le ataque, normalmente los persiguen cuando echan a correr. Se les despierta el instinto de caza y corren tras su presa.

Convivencia temprana

La impronta es muy importante, ya que gatos y perros que hayan vivido juntos desde pequeños son capaces de comprenderse y comportarse según esquemas comunes. Esto puede extenderse a la relación de los perros con otros animales. El perro y el gato cuando logran superar el problema de comunicación entre sus lenguajes diferentes, son capaces de comprenderse y comportarse tranquilamente unos con otros.

El perro no encuentra ninguna dificultad en vivir también con otros animales. Lo importante es que el cachorro haya tenido ocasión de socializarse y, por tanto, desarrollar la capacidad de comunicarse y fraternizar también con otros individuos. Unos cachorros que durante el periodo de socialización viven junto con ovejas o vacas, desarrollan la capacidad de comunicarse y fraternizar con estos animales, también de adultos, sin ningún problema.

De este modo es como precisamente los pastores, además de disponer de razas genéticamente predispuestas y adaptadas para este fin, han tenido y continúan teniendo la costumbre de hacer convivir a los perros con sus rebaños y manadas.

Con una buena socialización es posible ver a perros y gatos juntos, quizás no jugando, pero si compartiendo hogar.

Comunicación con el hombre

El perro también se comunica con el hombre, aunque en ocasiones muchos dueños no entienden determinados despliegues conductuales que tiene su mascota con el fin primordial de comunicarse con ellos y se comportan respondiendo de forma incorrecta.

Puesto que la comunicación consiste en la transmisión de un mensaje entre un emisor que lo codifica según un código y un receptor que lo interpreta o decodifica según ese mismo código, implica intencionalidad por parte del emisor. Esta intencionalidad puede objetivarse en un proceso por el cual la conducta de un individuo afecta a la conducta de otro.

En realidad, los etólogos hablan de comunicación cuando la conducta de un individuo cambia la probabilidad de aparición de una determinada conducta en el receptor. Muchas veces el mal entendimiento entre el dueño y su perro procede de la “humanización” que hacemos del animal. Siempre debemos tener muy presente que todos los perros descienden del lobo, no son niños.

Share.

Leave A Reply

Pregunta anti-spam Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies